
El laboratorio vive del caos que nadie quiere admitir: una sola fuente de verdad
El cuello de botella de un laboratorio no es el análisis: es el desorden repartido en planillas sueltas, cuadernos de papel y memorias personales. Muestras sin trazar, reactivos que vencen sin avisar, equipos sin calibrar. Una sola fuente de verdad ordena eso y baja el riesgo de errores, repeticiones y una acreditación perdida.



